¡Conan existe!

                                   ¡CONAN EXISTE!
 
O más concretamente existió. O existieron, porque cuatro, cuatro nada menos, duques de Bretaña tuvieron Conan por nombre.
 
El primero de ellos es Conan I el Tuerto (ya empezamos bien), del que sólo se sabe que murió en Conquerieuil en 992. Fue conde de Rennes desde el 970 y pretendió reinar sobre Bretaña. Murió luchando contra Fulques Nerra en 992.
 
El segundo es Conan II (1040-1066), duque de Bretaña, que se enfrentó a Guillermo, duque de Normandía y murió envenenado (una muerte más pintoresca que el anterior).
 
El tercero en cuestión es Conan III el Gordo (¡qué poco heroico!), nacido en 1095 y muerto en el 1148. Fue también duque de Bretaña, desde 1112 a 1148. En el 1127 hizo suprimir mediante un concilio el régimen de servidumbre. Se casó con Matilde, la hija del rey de Inglaterra Enrique I.
 
El último es Conan IV el Pequeño (¡qué diferencia con el gobernator!), que vivió desde el 1137 al 1171. Fue duque de Bretaña (también) desde el 1156. Tuvo que pedir ayuda a Enrique II de Inglaterra para luchar contra los señores bretones. En compensación de esta ayuda, casó a su hija Constanza con Godofredo Plantagenet y cedió la custodia del ducado de Bretaña a Enrique II hasta que Godofredo cumpliese la mayoría de edad, que no sería hasta el 1166.
 
En fin, ésta es la historia de los cuatro verdaderos Conan históricos. A mí, qué quereis que os diga, me gusta más el de ficción (quizá no tanto como a unos vecinos míos de un bosque y una comarca cercanos). Pero estos son los hechos.
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5 respuestas a ¡Conan existe!

  1. Joaquín dijo:

    Ya puestos a flipar (esto sí que es flipar, vulgares aficionados), os podía hablar también de San Conan (sí habéis leído bien), un misionero irlandés del S. VII, que fue monje en Iona, obispo de las Hébridas y de la isla de Man. Si quereis flipar de verdad, habitantes del bosque y de la comarca, su santo se celebra el 13 o 26 de junio. Aún estáis a tiempo.

  2. Viriato dijo:

     
          ¡BRAVO! ¡BRAVÍSIMO! Felicito a nuestro buscador particular (y hablo de Google) por toda esta interesante información. Aunque, mi querido Joaco I, erraste bastante: los duques de Bretaña (la Bretaña francesa) no son reyes de Inglaterra, y tú lo sabes muy bien. De hecho, el primero de ellos ni siquiera era de Bretaña, sino que pretendió serlo desde su condado de Rennes. El segundo, por su parte, se enfrentó al duque de Normandía, vecina de Bretaña. El tercero es ya más revelador en este aspecto, pues se casó con la hija del auténtico rey de Inglaterra. Y el cuarto no merece nuestra atención por ahora. Respecto al santo, Dios lo tenga en su gracia, como a San Brandán y a San Patricio. Además, podríamos añadir un sexto Conan histórico: sir Arthur Conan Doyle, cuyo mérito fue ser padre de uno de los ingleses más célebres de todos los tiempos. Pero olvidemos todo esto: Conan, a secas y sin más contemplaciones, es y será siempre el bárbaro cimmerio. (¡Gracias por toda esta información, Joaco!)
     

  3. Joaquín dijo:

    Erraste al creer que saqué esa información de Google. De hecho prefiero consultar los libros siempre que puedo, mucho más que el ordenador. Y probablemente sea un error que citen a los cuatro como reyes de Inglaterra, a pesar de ser, como dije, duques de Bretaña. Un medievalista (y no llamo a nadie) debería de aclararnos ese punto, a pesar de que estoy de acuerdo contigo en que la Bretaña e Inglaterra sean cosas distintas. Mea culpa, pues, por citar fuentes que acumulan errores. También he de decirte, que si buscas información de estos sujetos, no hay mucha (tanto en castellano como en inglés), y me fue casi imposible localizar ilustraciones. Lo que nos da una idea de lo marginales que feuron estos personajes en la historia de la Pérfida Albión.
     
    En cuanto a lo de incluir a Conan Doyle. Sí, buscando en Internet, todos los artículos (o gran parte, excluyendo a los referidos a nuestro cimmerio amigo) versan sobre él. Quizá haga un artículo sobre él. Pero si lo hago, me centraría más en Sherlock, y más concretamente en mi querida Irene Adler. Ella sí que merece una entrada.

  4. Ada dijo:

    Siempre me gustaron ese tipo de añadidos a los nombres xd. Ahora creo que, en el fondo, las genialidades que se inventaban los traductores de nuestros libros de texto en gallego, tenían funciones didácticas.
    Lo de Conan me recuerda a Xena, porque yo quería ser como ella cuando era pequeña. Era en mi época de jugar a peleas y echar pulsos y carreras. Suena un poco bruto y tal pero al final salí normal (si no estáis de acuerdo en este aspecto no hace falta que me lo notifiquéis).
     
    Ah! y el video de Donald Rumsfeld mola xdd. Me tienes que dejar ver ese libro, suena a algo como O porco de pé y un día pensé que Don Celidonio debía ser muy parecido a Fagilde (g o j??).

  5. Joaquín dijo:

    ¿FaGilde como Don Celidonio? ¡Qué imaginación, nunca se me hubiera ocurrido! A ver si me acuerdo de llevarte el libro al cole, pero es una tontería, sobre todo porque es de los años 90 y ya hay algunos que ya están muertos (Lady Di), pero las caricaturas están bien.
    TÚ, jugando a peleas, puños, pulsos… ¿Xena? ¡Menuda infancia, tan ¿extraña?! (lo siento era difícil no comentar ESO).

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